Si vives de alquiler o simplemente no quieres llenar la pared de agujeros, montar una estantería sin taladro es una solución perfecta. Existen varias opciones que quedan igual de bien que una estantería fijada al muro, y lo mejor es que puedes hacerlo en menos de una hora.
Materiales que necesitas
- Tabla de madera de pino o contrachapado (del largo que quieras)
- Escuadras adhesivas de alta resistencia o tiras de montaje (tipo Command o similares)
- Lija fina (grano 180)
- Barniz o pintura al agua
- Nivel de burbuja
- Lápiz y metro
Paso 1: Prepara la madera
Lija la tabla hasta que quede suave al tacto, eliminando astillas y bordes ásperos. Si quieres un acabado natural, aplica una capa fina de barniz. Si prefieres que combine con la decoración, píntala del color que elijas y deja secar.
Paso 2: Mide y marca
Decide la altura a la que quieres colocar la estantería. Usa el metro y el lápiz para marcar los puntos donde irán las escuadras. Comprueba con el nivel que las marcas están rectas. Este paso es clave: una estantería torcida se nota a kilómetros.
Paso 3: Fija las escuadras
Limpia la pared con un paño húmedo y seco para que el adhesivo agarre bien. Retira el protector de las escuadras y pégalas en los puntos marcados. Presiona con fuerza durante 30 segundos y espera el tiempo que indique el fabricante antes de cargar peso (normalmente una hora).
Paso 4: Coloca la tabla
Apoya la tabla sobre las escuadras y asegúrate de que queda centrada. Si las escuadras tienen tornillos de seguridad, fíjalos por debajo.
Paso 5: Decora y disfruta
Coloca libros, plantas o elementos decorativos sin exceder el peso máximo recomendado por las escuadras. Un buen truco es distribuir el peso de forma equilibrada para que no cargue más de un lado.
Consejo extra
Si necesitas más capacidad de carga, opta por estanterías apoyadas en el suelo tipo escalera o cubos modulares. No necesitan fijación a la pared y son igual de funcionales.