Pintar una habitación es uno de los proyectos de bricolaje más agradecidos que existen. Con poco dinero y un par de días libres, puedes cambiar completamente el aspecto de cualquier estancia. El problema es que muchas veces el resultado no queda como esperábamos: marcas del rodillo, gotas en el suelo, esquinas mal rematadas. La buena noticia es que evitar todo esto es más fácil de lo que parece.
Lo que vas a necesitar
Antes de empezar, asegúrate de tener todo a mano. No hay nada peor que parar a mitad de una pared porque te falta material.
- Pintura (calcula unos 5 litros por cada 40 m2 de pared)
- Rodillo de pelo corto para paredes lisas o de pelo largo para gotelé
- Brocha plana para esquinas y remates
- Cinta de carrocero
- Plástico protector para el suelo
- Bandeja para rodillo
- Lija fina (grano 120)
- Un palo alargador para el rodillo si los techos son altos
Paso 1: Prepara la habitación
Retira los muebles o agrúpalos en el centro y cúbrelos con plástico. Protege el suelo con plástico o papel de periódico y coloca cinta de carrocero en marcos de puertas, ventanas, enchufes y rodapiés. Este paso es el que más pereza da, pero marca la diferencia entre un resultado limpio y uno chapucero.
Paso 2: Prepara las paredes
Si la pared tiene agujeros o grietas, rellénalos con masilla, deja secar y lija. Después, pasa un trapo húmedo para eliminar el polvo. Si la superficie está muy deteriorada o vas a cubrir un color oscuro con uno claro, aplica una capa de imprimación antes de pintar.
Paso 3: Empieza por los bordes
Con la brocha plana, pinta primero las esquinas, los encuentros con el techo y los contornos de marcos y enchufes. Esta técnica se llama «recortar» y es lo que separa un trabajo casero de uno profesional.
Paso 4: Pinta con rodillo
Carga el rodillo en la bandeja y escúrrelo bien para evitar salpicaduras. Aplica la pintura en forma de «W» sobre la pared y después reparte de arriba abajo con pasadas uniformes. Trabaja siempre en secciones de un metro cuadrado y no dejes que los bordes se sequen antes de unir una zona con otra.
Paso 5: Segunda capa
Deja secar entre 4 y 6 horas (consulta las indicaciones del fabricante). Aplica la segunda capa siguiendo el mismo proceso. Casi siempre hacen falta dos capas para conseguir un acabado uniforme.
Paso 6: Retira la cinta y disfruta
Retira la cinta de carrocero cuando la pintura esté seca al tacto pero no completamente curada, así el borde queda limpio y sin tirones. Vuelve a colocar los muebles y ya lo tienes.
Un último consejo
Si sobra pintura, cierra bien el bote y guárdalo. Siempre viene bien para retoques futuros. Y recuerda: lo que diferencia un buen resultado de uno mediocre no es la habilidad, sino la preparación previa.
Hola, esto es un comentario.
Para empezar a moderar, editar y borrar comentarios, por favor, visita en el escritorio la pantalla de comentarios.
Los avatares de los comentaristas provienen de Gravatar.